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ESTE BLOG PRETENDE MOSTRAR LAS BELLEZAS NATURALES Y ETNOGRÁFICAS DE LA ZONA NOROCCIDENTAL DE MARRUECOS. PERTENECE A UN GRUPO DE AMIGOS QUE DESDE 2003 PRACTICA EL SENDERISMO TODOS LOS DOMINGOS POR LOS ALREDEDORES DE TETUÁN. CONTACTO: gorgueste@gmail.com

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MONOGRÁFICOS.

sábado, 24 de enero de 2015

AZLA-TOUGZA-ASFALOU-CUEVA EL HAMMA

Este recorrido se realiza por una pista que parte de Azla, sigue el curso del río Baileme o Halila y llega a Tamalout. Atraviesa suaves colinas de materiales paleozoicos, que la alteración química ha disgregado y coloreado de rojo y han formado suelos fáciles de cultivar.
Discurre paralela a la dorsal calcárea, entre campos de cultivo, y atraviesa las regiones de Beni Hozmar, Beni Said y Beni Hassan.
La pista solo se puede hacer con 4x4 y con lluvia puede plantear problemas porque los terrenos son muy arcillosos. También se puede acceder por Coelma.
Para acceder a Tamalout en furgoneta o taxi de transporte público es mejor coger la pista que parte de Amsa o bien desde la carretera que va de Oued Laou a Akchour y se desvía hacia Ouled Ali Mansour.

Trayecto marcado en Google Earth.

Esquema del recorrido realizado por Hassan Benchacha donde se ven los límites de las tres tribus de la región.
En la foto puede observarse el pico de Sidi Timin, situado sobre Zarka, y la cantera abierta en la ladera del Bouzaitun, ambos picos constituyen la vertiente oriental de la dorsal calcárea, mientras que en el primer plano se observan las tierras rojas del paleozoico que constituyen el rif interno.

Casas de Halila. Antiguamente se decía  "Halila, mucha agua y poca comida" porque esta región era muy pobre.

Casas con los típicos tejados de cinc, más fáciles de mantener que los de teja o brezo.

Se observa como los muros están hechos con gruesos cantos rodados sujetos con argamasa arcillosa. Este tipo de casas se construyeron durante el protectorado y el tejado era de teja a dos aguas, pero en la mayoría de los casos, la teja ha sido reemplazada por placas de cinc,  el tejado a dos aguas se ha transformado en terraza o se han abandonado y están hundidos.
Desde los puntos más elevados por donde pasa la pista se puede contemplar Tetuán, sobre todo los barrios que están debajo de Lafarge.

El siguiente pueblo que se encuentra es Mokdassene, constituido por varios barrios o pedanías (Ouelban, Yedassin, Asuel y Hajajen). Está atravesado por un riachuelo encajonado entre una serie de terrazas donde en otros tiempos tuvo que haber fértiles huertas llenas de árboles frutales, pero actualmente están en un lamentable estado de semiabandono, bien porque muchos de sus propietarios se han marchado a vivir a la ciudad o porque actualmente se dedican a cultivos más rentables. Una actividad típica de este pueblo era la obtención de cal en caleras tradicionales a partir de las rocas calizas que traían de la dorsal cercana.

Manantiales como el de la foto, que brotan a media ladera, servían para regar las huertas.

Casa de Mokdassene.

En las casas abandonadas y hundidas quedan algunos elementos arquitectónicos singulares.

Casa habitada en Mokdassene de la familia de Hassan Benchacha.

En esta foto se puede observar el paisaje típico de la zona recorrida: la dorsal calcárea al fondo y las colinas cultivadas con olivos, nogales,  castaños y cereal, y tierras improductivas con la típica vegetación arbustiva  termomediterránea de palmito, lentisto y madroño.

Casa de Ouelban. La apertura de pistas en la región está acelerando la completa transformación de la arquitectura rural, éstas facilitan  la llegada de los nuevos materiales de construcción  y ladrillos y cemento están trayendo con ellos el modelo urbano de casa que aporta más comodidad y sobre todo más prestigio.


Estanque de Gbalu, hoy abandonado, que en otros tiempos sirvió para  regar las huertas.

Desde la pista se divisa el pueblo de Mechrouha, en la ladera del Bouzaitun, no lejos de Dar Jannous. En el bosquecillo que hay encima, hay un marabout junto a un manantial.

Madroños en el borde de la pista.

 Lentiscos arbóreos.

Panorámica de los cultivos, con numerosos olivos, y los pueblos.

Panorámica con la dorsal caliza a la derecha. Los primeros picos de la derecha son el Aglaguel, el Jamaâ el Karn (entre ambos está el collado de Bab El Rouah) y Sfayah. El redondeado del fondo es el Kelti.

Fuente del pueblo de Ashfa. Antiguamente, en la región, los habitantes de Ashfa tenían fama de echar el mal de ojo a la gente que no les caía bien.

Un ejemplar de castaño junto al borde del camino.

Cultivos de castaños. En primer plano hoyos para plantar olivos.

Hay una plan de plantación de olivos subvencionado por instituciones oficiales, que los campesinos aprovechan para recibir un dinero extra.

Durante el invierno y primavera, como la temperatura es muy agradable y es cuando más llueve, proliferan los cultivos de guisantes y habas, que apenas necesitan cuidados.

Pueblo de la región de Toughza, con cultivos en terraza muy cuidados.

Vista de los cultivos en terraza. A medida que nos adentramos hacia la región de Beni Hassan los pueblos y los campos están más cuidados.

Valle del río donde se sitúa, aguas arriba, la cueva El Hamma. Al fondo el Kelti.

Pista hacia Asfalou.

Asfalou y sus cultivos en terraza.

Panorámica de los cultivos de Asfalou.

Horno tradicional de barro en Asfalou.

Cultivos de trigo.

Almiares de paja protegidos con una red sujeta con piedras que cuelgan de sus bordes.

Campesina cogiendo paja del almiar para dar de comer a los animales domésticos.

Núcleo familiar de Asfalou.

Camino de bajada al río para ir a la cueva El Hamma. A la derecha, entre la vegetación, pueden verse los numerosos tubos de goma que vienen del río para regar los cultivos.

Tubos de goma para regar los campos.

El enclave donde está la cueva El Hamma está formado por calizas con numerosas oquedades y formaciones tobáceas, lo cual contrasta con los materiales disgregados del Paleozoico que lo rodean.

Aspecto de una de las oquedades.

Al lado está la "gruta de las piedras", llamada así porque tiene en la parte superior  un orificio; la tradición dice que las jóvenes solteras que logren que la piedra que tiran lo atraviese, se casarán ese año.

La "gruta de las piedras" es bastante espaciosa, como puede observarse si se toma como referencia a las personas que están en su interior.


Manantial de la cueva el Hamma de Asfalou. 
Cuenta la leyenda que dentro viven dos anguilas que salen  a alimentarse de los huevos que les traen los habitantes honrados de la región. Si la persona que se acerca a la fuente a llevarles comida es malvada, las anguilas no se dejan ver.

No lejos de este manantial se sitúa, en la ladera de una pequeña colina, el santuario de Sidi Issa el Haj, muy conocido en toda la región, ya que aún vienen en romería los habitantes de los pueblos cercanos de las tres tribus que confluyen en este punto: Beni Hozmar, Beni Said y Beni Hassan.