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ESTE BLOG PRETENDE MOSTRAR LAS BELLEZAS NATURALES Y ETNOGRÁFICAS DE LA ZONA NOROCCIDENTAL DE MARRUECOS. PERTENECE A UN GRUPO DE AMIGOS QUE DESDE 2003 PRACTICA EL SENDERISMO TODOS LOS DOMINGOS POR LOS ALREDEDORES DE TETUÁN. CONTACTO: gorgueste@gmail.com

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MONOGRÁFICOS.

miércoles, 12 de octubre de 2016

LAS PINTURAS RUPESTRES DE MAGARA SANAR EN KASBA (REGIÓN DE BENI ISSEF)



Conocíamos la existencia de estas pinturas por haberlas visto en una foto de un libro sobre el protectorado español de 1956 y posteriormente en la guía de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo: Andalucía (España)- Marruecos. Editado por la Junta de Andalucía en 2012, pero no nos decidíamos a visitarlas porque quedaban muy alejadas de nuestros circuitos habituales y porque la información que teníamos en cuanto a su localización era muy poco precisa y nos arriesgábamos a no encontrarlas después de hacer un viaje de varias horas desde Tetuán.
Pero las ganas de conocerlas eran tantas que al final decidimos, el 28/11/2015, probar suerte e intentar localizarlas; con tan buena fortuna, que en la carretera entre Souk el Kolla y Souk el Jemis de Beni Arós, encontramos a un taxista que las conocía y nos dio indicaciones precisas de cómo llegar al pueblo de El Kasba, en donde se encuentran. Aparcamos el coche a la entrada, en el campo de fútbol, y preguntamos a un joven que pasaba por allí cómo llegar a la gruta y se ofreció amablemente a acompañarnos.
No queríamos incluir esta visita en el blog para no dar publicidad a un lugar de una gran fragilidad, pero posteriormente hemos encontrado en internet  referencias a estas pinturas, en los circuitos de los usuarios de 4x4, en las que se dan las coordenadas muy precisas para llegar a ellas. Esto, unido al deterioro rápido y progresivo que están sufriendo por parte de los habitantes de la zona, nos ha llevado a cambiar de opinión y a elaborar este artículo, con la finalidad de destacar el gran valor de este patrimonio y pedir desde aquí, a las autoridades competentes que  tomen medidas urgentes para preservarlas.

La manera más fácil de llegar es por la carretera que une Souk El Kolla y Souk el Jemis de Beni Arós desde la que sale, más o menos a mitad de camino, una pista en buen estado que va a Jbila y El Kasba.

El recorrido que realizamos fue el siguiente: salimos del campo de fútbol hacia el pueblo, fuimos subiendo hacia el crestón rocoso por su extremo norte, visitamos una gruta, pasamos a la otra vertiente, volvimos a subir hacia la parte central de la cumbre, visitamos la gruta de las pinturas, avanzamos por la cumbre hacia el extremo sur, visitamos otras oquedades, descendimos y realizamos el regreso por un sendero que discurre paralelo al pie del farallón. 

Subiendo la pista, a la derecha queda Jbila.
A la izquierda se ve El Kasba. 

EL EMPLAZAMIENTO

El Kasba es inconfundible por estar situado al pie de un farallón rocoso espectacular formado por capas casi verticales de arenisca numediense, que presentan formas erosivas características de este tipo de rocas, pero que aquí están muy desarrolladas y son muy llamativas: grietas de desecación con formas poligonales, oquedades, arcos, taffonis y concreciones. Presentan también manchas de óxidos metálicos, sobre todo de hierro, de color rojo, amarillo, negro y azul que pueden confundirse con las pinturas rupestres.


Estratos casi verticales de arenisca numediense.

Grietas de desecación fosilizadas que han producido formas poligonales.

Arcos.

Oquedades y taffonis o nidos de abeja.

Concreciones.

Coloraciones originadas por los óxidos.

ACCESO A LA GRUTA

Una vez en El Kasba, acceder a la gruta no es fácil, ya que no sólo hay que subir a la cumbre del farallón, sino que además se encuentra en un rincón que pasa desapercibido si no se conoce.

Localización aproximada de la cueva donde se encuentran la pinturas rupestres.

Gruta oculta por las rocas y la vegetación.

La subida se puede "atacar" directamente por una grieta de la pared, pero hay que estar en forma, porque más que marchar, hay que escalar; o bien, se puede ascender por la zona de detrás del pueblo, que es lo que nosotros hicimos, que aunque es más accesible que la primera vía, no deja de tener ciertas dificultades, porque el camino se pierde entre los helechos, cuando se llega a la cumbre hay que saltar de roca en roca, hay una zona quemada bastante salvaje y por último, el descenso del sur del farallón tiene una pendiente muy acusada.

El camino de subida pasa delante de esta casa.

 Dirigiéndonos hacia las rocas que quedan a la izquierda del camino.

 En las proximidades de las rocas.
 Saltando el muro de un campo de cultivo.

 Llegando a las rocas.

 Llegando a la cumbre.

En la primera cumbre.

 Entrada a una gruta.

La gruta tiene una ventana al otro lado del farallón que da al noreste desde donde se divisa el valle por donde transcurre la carretera y una amplia panorámica de la región.

Enfrente se divisa este pueblo que probablemente sea Adrhous.

Las paredes tienen manchas coloreadas de origen natural que parecen pintadas.

 Visitada la primera gruta, hay que pasar al otro lado del farallón que mira a la carretera, realizar una breve bajada y volver a subir un poco más adelante. 

 El sendero asciende entre los helechos y algunos tramos tienen mucha pendiente.

 De nuevo en la cumbre, pero más al sur, las formaciones rocosas son impresionantes.

 Estratos con agrietamientos y coloraciones amarillentas de líquenes.

MAGARA SANAR Y SUS PINTURAS RUPESTRES

La gruta se encuentra sobre un pequeño rellano que asoma a un precipicio y, una vez allí, es fácil acceder a ella y aunque sus dimensiones no son muy grandes, uno se puede mover bien dentro
.
Entrada  a la gruta tomada con teleobjetivo desde un punto elevado situado al sur.

Entrada a la gruta desde un punto superior próximo.

 Interior de la gruta.

La primera impresión es de una maravillosa sorpresa, porque todo el interior está recubierto de pinturas en tonos rojo fuerte que te incitan a tumbarte en el suelo y contemplarlas con detenimiento; pero pronto te invade una enorme desolación al ver los daños originados por los dibujos y graffitis pintados sobre ellas con los carbones de los árboles quemados.

Vista general del interior con las pinturas en rojo y los espantosos graffitis en negro.

A primera vista destacan los puntos y rayas ordenados de diferentes maneras y solo cuando se observa con más detalle, se localizan figuras humanas, animales o manchas sin identificar.
Todas son de color rojo, pero se diferencian  por tener dos tonalidades diferentes; también se observan dos estilos distintos, ya que aparecen figuras muy estilizadas con trazos lineales, netos y bien definidos y otras más elaboradas y gruesas con contornos más difusos. Esta variabilidad en el color parece ser original y no fruto de la alteración; sin embargo en algunos casos si se observa un deterioro debido a la alteración originada por el paso del tiempo o por infiltraciones. Pero sin duda la mayor alteración es la originada por el hombre.

HISTORIA DEL DESCUBRIMIENTO Y ESTUDIO DE LAS PINTURAS

En 1940, Julio Martínez Santa Olalla, entonces Comisario General de Excavaciones en España, elaboró un cuestionario, por encargo del Secretario General de la Alta Comisaría de Tetuán, Tomás García Figueras, para que se distribuyera por la cabilas de Protectorado español y los interventores dieran información sobre los vestigios arqueológicos y monumentales que encontraran.
En 1941, el interventor de Beni Issef y de Beni S'Kar, con sede en Mexerah, el comandante Eduardo García Hernández, informó de la existencia de las pinturas de Magara Sanar en El Kasba, y tomó fotografías de ellas e hizo un meticuloso informe titulado: PREHISTORIA NORTEAFRICANA. UN ABRIGO DE PINTURAS RUPESTRES EN BENI ISSEF. Este informe se conserva en los Archivos Generales de la Administración (AGA) en Alcalá de Henares- AGA 81/12695.25.5. Es un cuaderno con tapas de cartón azul del tamaño de una cuartilla y lomo de color marrón, con 11 páginas en el que hay 4 fotografías originales en blanco y negro y dos láminas, una de un mapa de la situación del abrigo y otra con un dibujo esquemático de una supuesta serpiente (La figura está trazada a modo de un reptil en que para la cabeza se habría aprovechado una hendidura de la roca en forma ovoide), de un hombre, de una agrupación de líneas y de puntos. 
En este informe describe la situación y las dimensiones del abrigo así como las figuras y dibujos representados, pero llama la atención que no cite una de las figuras que actualmente se conserva muy bien y que aparentemente es un ciervo.

Fotografía de Eduardo García Hernández, que se reproduce en el Atlas Préhistorique   du Maroc Atlantique, cuyo original se conserva en el AGA de Alcalá de Henares con la siguiente leyenda:
a-Figura estilizada de un cazador; b-Cazador disfrazado o asno salvaje; c,c- Figuras estilizadas de caballo  difusas y d- Figura de rinoceronte difusa.

En noviembre de ese mismo año, Julio Martínez Santa Olalla, acompañado de sus colaboradores, Simeón Giménez Reyna, Jorge Rein Segura y Bernardo Sáez Martín, realizó una expedición para estudiar la cueva. Fotografiaron las pinturas exhaustivamente, realizaron copias en acuarela y Martinez Santa Olalla realizó una descripción técnica muy precisa, destacando la figura del hombre a caballo, en la publicación: Las primeras pinturas rupestres del Marruecos español (1941).
En 1943 realizó un segunda publicación: Los andaluces en Marruecos durante el Neolítico, en la que desarrolló sus teorías sobre el origen de los pobladores que realizaron las pinturas, que ha sido muy criticada por basarse más en aspectos  ideológicos que científicos.
En 1973  Georges Souville recoge los datos aportados por Martínez Santa Olalla en su Atlas Préhistorique   du Maroc Atlantique, donde dice:
(Traducido del francés) ...la gruta de Magara Sanar tiene forma oval (3,70 m - 3,20 m y 2,30 m de alto. Las pinturas son abundantes en la bóveda, de color rojo y predominan los puntos y las líneas dispuestos en formas variadas, formando líneas paralelas, rectángulos, círculos, meandros; encontrándose también formas humanas y de animales esquemáticos. Los animales son (cabras, ciervos, caballos, aves acuáticas, pájaros, e incluso una serpiente).
En las figuras humanas se pueden distinguir hombres y mujeres, adultos y niños; están agrupadas y a veces asociadas a los animales, también hay un hombre a caballo.
Algunas no son naturalistas y pueden hacer pensar en monstruos con una cabeza y un cuello de pájaro acuático con un cuerno. 
Hay que señalar que Georges Souville fue unos de los mayores expertos de la prehistoria de Marruecos y que su Atlas Préhistorique sigue siendo una referencia para los estudios actuales.
En 2010 G. Souville y J. Soler i Subils, publican,  Magara Sanar: site rupestre, Maroc en la Encyclopédie Berbère. 
Las pinturas de Magara Sanar se relacionan con el Neolítico del Levante español.

LAS PINTURAS EN LA ACTUALIDAD

1.- PUNTOS Y LÍNEAS
Son los que predominan y se identifican sin dificultad diferentes ordenaciones.




Los numerosos dibujos y escritos con carbón tapan las pinturas.

García Hernández describe así esta composición: El paño central derecho de la cueva presenta con mayor intensidad el punteado y un dibujo semejante a un 8 mal trazado y caído de uno de sus lados que pudiera ser el dibujo estilizado de una flor o planta.

2.- FIGURAS HUMANAS

Aparecen en grupo, sobre animales y solas, pero no logramos ver si son hombres, mujeres o niños. 


 Grupo de personas en rojo muy tenue con un estilo más elaborado que el inferior. 

 Figura humana muy estilizada, de trazo rectilíneo que porta algo en la mano y que tal vez represente a un cazador.

 Figura humana muy estilizada sobre un caballo en color rojo fuerte. En la esquina inferior izquierda se observa un grupo de al menos 3 personas en color rojo más claro y con estilo diferente al caballero; tal vez podrían ser un hombre, una mujer y un niño, por el diferente tamaño; en la parte derecha parece que hay otra figura humana.

Parece que sobre el animal van dos personas.

3.- ANIMALES

Los ciervos y caballos se identifican fácilmente, pero los pájaros, aves acuáticas y la serpiente no los hemos encontrado o tal vez estén entre las numerosas figuras que no acertamos a clasificar.

En esta foto se ven imágenes fáciles de identificar: un caballo y un  ciervo rodeados de personas. 

 El ciervo está roto por una grieta rellena de un mineral blanco.



Bajo los puntos parece que hay varias figuras de ciervos en fila.

 En la publicación de G. Souville esta figura se interpreta como la de un burro.

 Obsérvese que el color rojo es menos intenso que el de los puntos y  el del ciervo.

 Figura sin identificar. Al principio nos pareció una jirafa.

Figuras sin identificar. También con mucha imaginación, algunos vieron dos patos con las alas abiertas.

Figura sin identificar.


Dos cuadrúpedos muy estilizados que García Hernández señala en su foto con la letra -c- y los identifica con dos caballos y la mitad de la figura humana.

Sin identificar.

En la figura de la izquierda se puede ver la que parece una jirafa.

La misma figura en la parte derecha.

Sin identificar.

Sin identificar.

     
Sin identificar. García Hernández dice: esta figura que se encuentra en la bóveda y dentro de un círculo labrado, podría ser la representación esquemática de un hombre.

Sin identificar.

EL ENTORNO

La cresta de la montaña se extiende en dirección N-S y aunque presenta ciertas dificultades, merece la pena realizar su recorrido por la gran variedad de estructuras erosivas que presentan las capas rocosas. 


 Panorámica hacia el sur.

 Roca con oquedades en una de las cuales hay un nido de una rapaz.

 Nido de rapaz.

 Arco con taffonis.

 Gran cavidad con curiosas oquedades.

 Arcos en las rocas.


 Gruta en forma de galería entre dos estratos.

 Lugar del descenso sur.
Finalizado el descenso, volvimos al pueblo por un sendero que discurre al pie del farallón, observando los detalles del muro de arenisca, las tareas de extracción de aceite de olivo y acebuche en la almazara tradicional, el arado con mulas y la estructura de las viviendas campesinas.

 Sendero de vuelta al pie del farallón.

 Pared vertical con grietas y cavidades teñidas de amarillo.

 Formas poligonales en el farallón.

Farallón.

 Almazara tradicional.

 Zona de acceso a la cueva con elevada dificultad.

 Mulas con arado de madera.

Casa tradicional con horno.

El mokadem nos esperaba junto a nuestro coche para interesarse por los motivos de nuestra visita y aprovechamos para hablarle del mal estado de conservación de las pinturas y de la necesidad de tomar medidas urgentes para la conservación y protección de este patrimonio de valor inestimable, ya que "las pinturas rupestres constituyen un documento arqueológico de gran importancia que puede aportar nuevos conocimientos sobre la prehistoria"  y Magara Sanar tiene las únicas pinturas rupestres encontradas en el norte de Marruecos, ya que en las otras grutas prehistóricas estudiadas, como  Benzú, Kaf Taht el Ghar e Ifri N'Ammar no se han encontrado.
En 2002 se encontraron en Túnez, en el abrigo de Chendoube del jebel Ousselat, unas pinturas formadas por puntos agrupados de diferentes maneras, muy  parecidos a los de Magara Sanar, pero entre ellos no hay pinturas figurativas.

BIBLIOGRAFÍA:

Se puede encontrar el texto completo en internet:
- Atlas préhistorique du Maroc, 1. Le Maroc Atlantique. Souville, G. 1973. p. 43-45.
Ëdition du Centre National de recherche scientifique.
www.persee.fr/doc/etaf_0768-2352_1973_mon_1_1

- Magara Sanar. Site rupestre, Maroc. G. Souville, J. Soler i Subils. 2010. Encyclopédie Berbère. Volume 30. p. 4483-4486.

- Blogs: Le Maroc avant l'histoire. Gandini Jacques. 2010. 
www.prehistoire-du-maroc.com/la-grotte-de-magara-sanar-dans-le-pre-rif.html

- Reserva de la Biosfera intercontinental del Mediterráneo: Andalucía (España)-Marruecos.
Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente. Junta de Andalucía 2012. (PDF).
www.juntadeandalucia.es>web>RBIM.

- Arqueología Española para un nuevo régimen. Martínez Santa-Olalla y el Norte de Marruecos. Gozalbes Cravioto. Revista ONOBA 2015, nº 03, p. 3-14.

Las publicaciones de los primeros estudios no están en internet para su consulta, son las tres siguientes.

- Pinturas y grabados rupestres en Beni Issef. García Hernández, E. Mauritania, Tánger 1941. t.14, p. 300-302.

- Las primeras pinturas rupestres del Marruecos español. Magara Sanar en el yebel Kasba. Martínez Santa Olalla, J. 1941. Actas y memorias de la Sociedad Española de Antropología, Etnografía y Prehistoria. p. 438-442.

- Los andaluces en Marruecos durante el Neolítico. 1943. Martínez Santa Olalla, J.

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