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ESTE BLOG PRETENDE MOSTRAR LAS BELLEZAS NATURALES Y ETNOGRÁFICAS DE LA ZONA NOROCCIDENTAL DE MARRUECOS. PERTENECE A UN GRUPO DE AMIGOS QUE DESDE 2003 PRACTICA EL SENDERISMO TODOS LOS DOMINGOS POR LOS ALREDEDORES DE TETUÁN. CONTACTO: gorgueste@gmail.com

¡¡¡¡¡¡¡¡¡ KELTI !!!!!!!!!!!!!!!!

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MONOGRÁFICOS.

lunes, 31 de enero de 2011

EL JBEL KELTI DESDE ADDAR (BENI HASSAN) 30/1/2011, 2006 Y 2007


Vista del Kelti desde el camino que sale de las antenas de Tetuán hacia Tamalout, ésta es la vertiente que se divisa desde la carretera que va de Tetuán a Rincón y que en invierno aparece a menudo con nieve.


La subida al Kelti (la estrella del Rif) desde El Ouadiyine-Addar es larga y hay que hacerla en una época cuando el día dure mucho. Las pendientes son muy acusadas en el primer tramo, pero luego se suavizan.
Con sus 1926 m de altura, no es la cumbre más elevada de la región pero si una de las más espectaculares porque su base arranca desde prácticamente el nivel del mar;  esto hace que se creen fuertes desniveles, especialmente en las vertientes que dan al valle del Oued Lau y sobre Tamalout.
Es una mole caliza formada por una base de dolomías grises con intercalaciones de calizas y de areniscas y conglomerados con cantos de cuarzo del Trías (inicio de la Era Secundaria);  sobre estos materiales se sitúan las características calizas blancas del Lías que están presentes en toda la dorsal calcárea.
Las fotos del reportaje son de cinco subidas diferentes, en enero y abril de 2011, en junio y julio de 2006 y en julio de 2007.

El pueblo Addar visto desde arriba.

Aldeas cercanas de El Ouadiyine vistas desde Addar.
Al final de los pedregales aparece Addar, como el jardín del Edén.

Un poco antes de entrar en el pueblo hay que atravesar el torrente.


La pareja feliz.


Al fin llegó la luz y la tele.


La fuente de Addar, coloreada y florida.
La última casa de Addar, la de la cherifa del marabout cercano.


Marabout de Sidi Ali El Fhal sobre Addar, en verano. En el centro está el catafalco y en las dos puertas laterales hay dos habitaciones donde descansar, aunque están muy sucias. Al lado hay un pozo con agua  que se puede beber.

Catafalco del interior del santuario.
Los senderistas perdiéndose entre la niebla.
El viejo y majestuoso cedro, un verdadero monumento natural.
El quejigo moro lleno de nieve y con los brotes nuevos asomando.
El viejo cedro desmochado sigue aguantando la nevada.
Tomando el té bajo el tejo.

En esta zona se encuentran los cedros más grandes que se ven durante la subida, en la foto se observan la mezcla de encinas, quejigos moros, arces y cedros.

Este ejemplar es uno de los más impresionantes.

Otro de los magníficos cedros.

El bosque está siendo talado a un ritmo muy acelerado para establecer cultivos a pesar de las fuertes pendientes, los cedros centenarios se queman, el suelo se erosiona y al final se instalan los pedregales.

Una vez abandonados los campos de cultivo por ser improductivos, se inicia su colonización por ese pequeño arbusto rojizo, el agracejo (Berberis sp.), que con sus enormes espinas hace frente al ganado que pasta por allí.

Antiguos campos de cultivo convertidos en pedregales.

Campos de cultivo actuales robados al bosque ligeramente aterrazados para amortiguar la erosión.


Campos preparados para el cultivo o ya con las plantas  nacidas.

Hacia el este, se conserva muy bien el bosque mixto que, como se observa en la foto, está formado por cedros, quejigos moros, encinas, arces, tejos y enebros arbóreos.

Enebro y cedros resistiendo.

Esta  fuente de la subida aparece cuando más se la necesita, es un sitio agradable para descansar e hidratarse.

La abundante humedad permite el desarrollo de tapices de musgo, no solo sobre las rocas, sino también sobre los troncos de los árboles como es el caso de esta encina.

Entre el bosque se encuentra esta gruta, "la cueva de los mosquitos" la llamamos nosotros.


Donde las condiciones climáticas son más adversas, los cedros tienen un porte más achaparrado.


Conos de los cedros


Éste se ha quedado enano y parece un bonsai.


En la cumbre la vegetación ha desaparecido y sólo queda algún cedro aislado.


Durante el camino de ascenso aparecen plantas curiosas y hongos exquisitos como estas colmenillas.

Narcissus albimarginatus. Este endemismo, que hasta ahora solo habíamos visto en el Bouhachem, el 6/4/2014 lo encontramos en abundancia entre las grietas del roquedo calizo, a unos 1600 m de altitud, antes de llegar a la cumbre del Kelti.

Peonía (Paeonia coriacea var. marocana)



A mediados de mayo las peonías recubren extensas zonas cercanas a la cumbre.


La delicada Rhodanthemum arundanum es menos abundante y difícil de descubrir entre los canchales pelados.


Son frecuentes dos tipos de Viola sp.


La de esta foto y la anterior probablemente sean  Viola maroccana, endémica de Marruecos.


Pensamiento amarillo.


Ranunculus ficaria o celidonia menor.


Sedum sp.


Ephedra sp. rastrera.


Bupleurum sp.


Desconocida

Asperula sp.

Llamativo cardo azul (Eryngium sp.)


A partir de la primavera es frecuente encontrar serpientes, en este caso parece ser una Macroprotodon brevis cuya área de distribución se extiende por la mitad sur de España y Portugal y la parte occidental del norte de Marruecos.

Llegando a la cumbre.


Tamalout al fondo, visto desde la cumbre.


Vista de Tamalout desde abajo.


Panorámica desde el Kelti mirando hacia Tetuán.


Panorámica hacia el valle del Oued Lau.

Panorámica mirando hacia Chaouen.

La ventana del viento sobre Tamalout.

Al fondo de la ventana del viento, Tamalout.


El grupo menos uno: Mustafa, Ahmed, Rachid, Said, Ali, Luisa y Abderrahman. (2006).

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