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ESTE BLOG PRETENDE MOSTRAR LAS BELLEZAS NATURALES Y ETNOGRÁFICAS DE LA ZONA NOROCCIDENTAL DE MARRUECOS. PERTENECE A UN GRUPO DE AMIGOS QUE DESDE 2003 PRACTICA EL SENDERISMO TODOS LOS DOMINGOS POR LOS ALREDEDORES DE TETUÁN. CONTACTO: gorgueste@gmail.com

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MONOGRÁFICOS.

viernes, 2 de octubre de 2015

PASEO POR LA COSTA ENTRE AOUCHTAM Y OUED LAOU

El tramo de costa mediterránea desde Tetuán a Oued Laou, como casi toda la costa, en general, del norte de Marruecos, es una costa de emersión en la que predominan los acantilados, localizándose las playas en las desembocaduras de los ríos o a veces en pequeñas calas sobre las rasas costeras.

Este recorrido de 12 km (ida y vuelta) transcurre siempre por el borde del mar, pero es un poco accidentado porque a las zonas de playa, generalmente de guijarro, suceden zonas con grandes bloques de piedras que hay que sortear y a veces surgen pequeños salientes rocosos que cortan el paso y hay que ascenderlos para luego descender hasta la siguiente zona de playa.
En el perfil del mapa inferior se observan estas subidas y bajadas que hay que realizar a lo largo del recorrido, pero no presentan demasiada dificultad porque apenas tienen unos metros de desnivel.

El recorrido está trazado sobre el mapa de google earth en color rojo, y trascurre por el borde del mar, mientras que la carretera general está marcada en amarillo y va sobre los acantilados.

En esta imagen se aprecia el aspecto general del recorrido por el borde del mar: laderas con fuertes pendientes que forman acantilados sobre los que discurre la carretera, algunas zonas de playa y bordes del mar llenos de bloques rocosos. Los accesos son difíciles desde la parte superior.

En la foto puede observarse la playa de Aouchtam y la senda para acceder a pie hasta ella; también se puede acceder en coche desde la carretera general de la costa.
También se ve como el río ha sido canalizado y la antigua torrentera desemboca ahora en la playa a través de un túnel del que parte un cauce escalonado. 


En la parte alta del acantilado se han construido numerosas casas, que se usan como residencia de verano, desde las que hay una bella panorámica de la playa. Actualmente solo está permitido construir al otro lado de la carretera, pero no sobre la playa.

Algunas de las nuevas construcciones se las ve crecer por encima del tejado.

La playa está formada por arena gruesa y guijarros.

Desde la arena de la playa se divisan  las construcciones en fase de expansión.

Algunas casas se han construido una escalera de acceso  privada.

Cuando la playa se estrecha y empiezan a abundar los bloques de piedras, las casas desaparecen. ¡Por ahora!

Los guijarros multicolores, sobre los que se han depositado estas dos medusas, muestran como es la granulometría de los depósitos de la playa.
Este verano de 2015 ha habido una invasión de medusas en las playas cercanas a Tetuán, con concentraciones altísimas de ejemplares como los de la especie fotografiada, y no ha habido ningún bañista que no haya sentido en su piel el dolor de los múltiples arpones que las medusas clavan al menor roce con sus tentáculos. 

Medusa nadando entre las algas verdes,  que también han proliferado este verano, y que se han acumulado en grandes cantidades sobre la arena y las rocas de la costa.

La contaminación del mar por la emisión de aguas fecales sin depurar produce un enriquecimiento de nitratos y fosfatos en el agua marina, que, unido a la alta temperatura del verano, contribuyen a que proliferen en exceso las algas, sobre todo las algas verdes del grupo de las ulváceas como Ulva intestinalis  y Ulva rigida, provocando auténticas "mareas verdes". Viendo como estaba el borde del mar en Aouchtam, no hay ninguna duda que el vertido descontrolado de aguas residuales sin depurar, de la multitud de urbanizaciones que se están construyendo en el costa, empieza a alterar el equilibrio biológico del litoral y de alguna manera, la naturaleza está devolviendo el daño a quien se lo hace, porque ¿quién puede bañarse tranquilo entre esa sopa de algas?



Las algas acumuladas en la playa durante el verano se vuelven blancas cuando se secan y tapan la arena.

A pesar de las algas y las medusas la gente se atreve a darse un baño, eso sí, las mujeres completamente vestidas, ¿será para protegerse de ellas?


Numerosos pescadores pasan el día pendientes  de sus cañas y a la hora de la comida,  preparan, allí mismo, con lo que pescan, sabrosos  tayines de pescado para la familia y los amigos.

Diminutos pescaditos.


La concha fina (Callista chione) la suelen utilizar como cebo.

Cuando sube la marea se quedan aislados en los escollos rocosos.

También es frecuente ver  a los pescadores  en barca, con redes, o bien poniendo o revisando las trampas de los pulpos.

Las barcas sobre la playa esperan el mejor momento para la pesca, para recoger a los turistas que se acercan en yate o velero para llevarlos hasta la orilla, o para los menesteres en los que  sean requeridas.

Los materiales rocosos que forman este tramo pertenecen a la denominada unidad de Aâkaili, dentro de las Gomárides del Rif interno, y están formados por esquistos arcillosos brillantes con intercalaciones de conglomerados con cantos de cuarzo. Su edad es del Silúrico (era Primaria).


Mapa estructural de la zona recorrida.

La alteración por meteorización, pero también debido a los derrubios que se originaron al abrir la carretera de la costa, que fueron depositados en los taludes que dan al mar, el movimiento del material detrítico acumulado en las pendientes es muy activo, con frecuencia pueden caer rocas  aisladas o bien formar conos de deyección como el de la fotografía.

Afloramiento de pizarra en el suelo de la playa.

Esquisto con intercalaciones de conglomerados y micropliegues.

Sobre los afloramientos de esquistos, en algunos lugares, formando discontinuidades,  aparecen conglomerados y arenas sueltas  que aparentan ser playas levantadas muy recientes.


Otro de los problemas que a veces se observa en la costa es la construcción de casas que invaden la playa,  con una estética arquitectónica que deja mucho que desear y de dimensiones descomunales. 

Casa "bunker" con los desagües vertiendo directamente a la playa.

Muro de protección de la casa "bunker" para cuando el mar se ponga bravío.

Construcción de pescadores en la misma playa que la casa "bunker".

La playa y las dos construcciones.

Tramo rocoso del recorrido.

De nuevo otra playa.

Pasada la playa anterior hay que ascender un pequeño roquedo esquistoso que impide el paso a la playa siguiente y luego descender.

Más que playa, lo que se encuentra es este enorme pedregal muy especial, porque la mayoría de las rocas son de color amarillo y nada tienen que ver con los esquistos negruzcos por lo que hemos ido pasando.


Así de amarillas se ven las rocas cuando se mojan, tienen un aspecto entre calizo y arcilloso y son sin duda una formación especial que no se ha registrado sobre el mapa geológico de la región 1:50.000 porque el enclave es muy pequeño y hay que bajar al borde del acantilado para verlo.

Las rocas de la "playa amarilla" van cayendo del acantilado, donde afloran, aparentemente, de una capa situada bajo los esquistos negros. Habrá que volver a visitar el afloramiento para estudiarlo con más atención.

La "playa amarilla" acaba en un saliente rocoso, que hay de nuevo que trepar  y descender después, para pasar a una bellísima playa de arena situada al otro lado, sobre la que hay un hotel (el hotel del francés) que al parecer construyó un francés y después vendió.

La playa del hotel del francés no tiene entrada por ningún sitio salvo por las escaleras que se han construido desde el hotel. La cierra el saliente de la "playa amarilla" y otro saliente rocoso cerca ya del cabo de la playa de Oued Laou.

Desde el final de la playa se divisa nuestro punto de destino, el pequeño collado situado en la roca del cabo del fondo; antes hay que salvar el último escollo y pasar una zona llena de bloques de piedras. 

En el último tramo, cerca del pequeño collado que se divisa al fondo, hay que dejar el borde del mar y ascender por un sendero de elevada pendiente que discurre por el borde del acantilado. Es el tramo más dificil, pero es corto; los jóvenes de Oued Laou lo transitan con frecuencia para venir a la playa del hotel del francés.

Desde el collado se divisa la inmensa playa de Oued Laou.

Instalación junto al cabo.

A lo lejos la nueva corniche y todas las nuevas construcciones turísticas de la playa de Oued Laou.

Llegado el otoño, los turistas se marchan y solo quedan los pescadores, las aguas se enfrían y se limpian y las medusas y algas van desapareciendo, pero.....

Los plásticos y restos de todo tipo siguen ahí, hasta que la tempestad se los lleve y los deposite en otro sitio.

Tronco de un árbol depositado por el oleaje.

Sin turistas, las gaviotas retoman el territorio para pasar el invierno.


Sobre el roquedo de la costa crece el hinojo o perejil marino Crithmum maritimum, que los marineros tomaban para evitar el escorbuto y que se puede comer en ensalada, natural o conservado en salmuera.

También encontramos este ejemplar de un cardo típico del norte de África, Echinops spinosus L.

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