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ESTE BLOG PRETENDE MOSTRAR LAS BELLEZAS NATURALES Y ETNOGRÁFICAS DE LA ZONA NOROCCIDENTAL DE MARRUECOS. PERTENECE A UN GRUPO DE AMIGOS QUE DESDE 2003 PRACTICA EL SENDERISMO TODOS LOS DOMINGOS POR LOS ALREDEDORES DE TETUÁN. CONTACTO: gorgueste@gmail.com

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MONOGRÁFICOS.

miércoles, 11 de enero de 2012

SUBIDA AL JEBEL GORGUES (GORGUIZ): PANORÁMICAS DE TETUÁN (31/12/2011)

Al fondo el complejo montañoso del Gorgues, visto desde el mirador del Dersa sobre la alcazaba de los Adives, con el trazado del recorrido.

El Gorgues entre la niebla visto desde la montaña Dersa, entre ambos, Tetuán.

La dorsal calcárea al sur de Tetuán según Griffon (1966)
Fig.198, pág 297 del libro “Eléments de Géologie Marocaine” de André Michard.
Editions du Service Geologique du Maroc. Rabat 1976.
Panorámica de Google Earth. Se parte del café y se sube valle arriba hasta la cumbre del Gorgues, para continuar después a Tazarin.

El valle del río Martil corta a la dorsal calcárea rifeña en la denominada “cluse” de Tetuán dejando al norte las laderas del monte Dersa, sobre las que se extiende la ciudad, y al sur el complejo de  montañas denominado Gorgues, aunque se diferencian en él varios picos.
Este complejo montañoso está formado fundamentalmente  por calizas y dolomías triásicas - liásicas cabalgantes sobre la unidad de Beni Ider que a su vez cabalga sobre la unidad de Tánger.
Según la descripción del esquema anterior, en esta zona se diferencian tres unidades importantes que son de W a E: Hafa-en-Nator, Hafa-Ferkennix y Jebel Gorgues constituidas por diferentes escamas.
La unidad del Jebel Gorgues muestra la base permotriásica de las dolomías del trías medio superior con capas de arcilla, arena y de dolomías alternantes. La serie condensada más o menos en escamas, tiene una decena de metros de Lías superior (con Ammonites), Cretácico inferior (pelágico con brechas) y superior (margas), pasando al Paleoceno (conglomerados con bloques que tienen grandes nunmulites).
La unidad Hafa-Ferkennix, es del triásico-liásico, y tiene un esqueleto semejante a la anterior.
En la unidad Hafa-en-Nator alternan bancos calizos dolomíticos y margas. El Lías medio está bien desarrollado (caliza con sílex) y es localmente muy rico en Ammonites.
El pico del Gorgues tiene 1126 m de altura y aunque no es el más alto (el pico donde están las antenas tiene 1237 m) tiene una bella panorámica, no solo de la ciudad, sino también del Estrecho de Gibraltar y de las costas españolas, sobre todo los días despejados cuando sopla el viento del norte.
La subida al Gorgues se puede iniciar en Buanan, pero es más fácil si se coge la pista que sale desde el café situado un kilómetro más arriba. Hasta allí, la carretera esta recién arreglada y las vistas de la ciudad son bellísimas. El recorrido de ida y vuelta se puede hacer entre 4 - 6 horas, dependiendo de las fuerzas de cada uno.

Amanece en la ciudad de Tetuán.

A medida que se va subiendo la panorámica se amplia y al fondo se divisa Cabo Negro y la costa de España.

Desde la Medina antigua, las nuevas construcciones se han expandido en todas las direcciones, trepando por las laderas del Dersa o descendiendo hasta el valle del río Martil. Al fondo se divisa el Monte Hacho, en Ceuta, y la costa española.

Durante la subida, la pista va atravesando una zona con árboles de repoblación, sobre todo pino de alepo y eucalipto, pero a media ladera solo quedan almohadillas de plantas espinosas que poco a poco se van comiendo los campos de cultivo.

Al fondo se divisa el primer farallón, el punto más alto del Gorgues, con un pequeño punto negro en la cumbre que son los restos de una torre de vigilancia del antiguo campamento militar que allí establecieron los españoles para controlar la ciudad y los alrededores.

Restos de la torre de vigilancia desde la que se divisa Ceuta, el Peñón de Gibraltar y las costas españolas.

De la torre apenas quedan unos muros.

La construcción militar española es modesta, pero sin duda cumplió una importante función en la observación y el control de la zona circundante a Tetuán por su posición estratégica. Hemos encontrado una cita de este lugar en una biografía de Franco que relata la conquista del Gorgues durante 1924 a las tropas de Abdelkrim el Jatabi que cercaban Tetuán y disparaban sobre la ciudad con un cañón situado por estos parajes.
"Antes del amanecer del 18 de septiembre de 1924, Primo de Rivera, acompañado del general Jordana, jefe de Estado Mayor, situó el puesto de mando a la salida de la ciudad. Con las primera luces del alba la columna encargada del ataque inició su maniobra, monte arriba. El primer cuidado, exigido con todo rigor por el teniente coronel, consistió en ir trepando de manera tal que las vanguardias se desenfilaran constantemente del fuego enemigo. Si alguien vive todavía de aquellos que intervinieron en la re-ocupación del Gorgues, recordará la emoción y ansiedad con que se siguió la ascensión de las tropas de Franco. A medida que se acercaban a la cumbre, el fuego de la jarka se iba haciendo más vivo e intenso. Por mucho que nuestra artillería cubriera las alturas con las explosiones de sus granadas, la fusilería cabileña tenía a su favor mil accidentes del terreno y unos peñascales que valían como verdaderos sistemas de fortificación natural. Fueron necesarias siete u ocho horas de combate sin tregua. Al cabo de ellas, se vio desde Tetuán cómo las banderas del sultán y de España ondeaban en lo más alto del Gorgues. ¿Había terminado todo? No; hubo que proceder en seguida a la tarea de fortificar, a instalar una guarnición con los víveres y las municiones indispensables y tomar todas las medidas necesarias para que se hiciera imposible el retorno de las huestes de Abd-el-Krim. Estos cuidados supusieron toda una noche de lucha enconada; y gran parte del día siguiente estuvo ocupado igualmente en combatir, hasta que el enemigo se desbandó y así quedó definitivamente libre de peligros la capital del Protectorado."

A unos 400 m de la torre vigía se encuentran los restos de un pequeño acuartelamiento.

En una plataforma con suelo hecho de mortero de cal está esta inscripción "compañía del...... Aragón 78." Además hay otra inscripción con otro tipo de letra muy borrosa en la que sólo se lee G---NA CHAKKOR SO--MA (Chakkor es el nombre de un riachuelo de la zona que desemboca en el Martil).

En esta panorámica hacia el noroeste se puede observar el jebel Dersa, el embalse Smir, toda la costa hasta Ceuta y más lejos, el peñón de Gibraltar y detrás la costa española.

La ciudad se ha extendido tanto en estos últimos años, que ya no cabe en la foto.

Gracias al teleobjetivo nos vamos a ir acercando a ella.

La vega del río ha casi desaparecido y sólo el puente de Torreta, abajo a la izquierda, junto a la nueva estación de autobuses, nos indica la posición del Martil.

Las casas se encaraman Dersa arriba comiéndose cada año un trozo del escaso pinar que queda.

La zona central arbolada es el cementerio español. Los enormes bloques de viviendas se sitúan a lo largo de la circunvalación. 

Aquí se observa casi toda la antigua medina desde los jardines situados enfrente de la estación de ferrocarril, sobre los que se sitúa: M'Salla, Bab Remuz y el Mellah,  hasta los cementerios.

Panorámica hacia la cementera de Lafarge.

En las partes donde aún queda suelo los agricultores se afanan en seguir arando los campos.

Pequeñas depresiones con zonas llanas donde se conservan bien los suelos y los campos de cultivo son fértiles. 

Parte nueva de Tetuán construida en la vega del río Martil. Al fondo a la derecha, Cabo Negro.

Con teleobjetivo o prismáticos, detrás de la línea de Ceuta, se ven los barcos del Estrecho de Gibraltar.

Vega del río Martil, Cabo Negro al fondo a la izquierda y Martil a la derecha.

Desembocadura del Martil.

Más cerca el río Martil, la ciudad nueva y Cabo Negro.

Cabo Negro.

Desembocadura del Martil.

Balsas de las fábricas de ladrillos formadas por la extracción de arcilla en la vega del río.

Al fondo Asla.

Lapiaz calizo. En esta zona se encuentran numerosas grutas.

Desde el Gorgues se divisa el pico donde están las antenas de Tetuán.

También se divisan el Sidi Timin y el Bou Zaytun, cercanos a Zarka.

Vista de la zona en Google Earth.

Muro de piedra seca camino de Tazarin.

Los dos barrios de Tazarin.

Barrio más cercano al Gorgues.

Barrio más alejado del Gorgues.

Horno de arcilla recién construido. Para realizar la cúpula se apilan piedras y se recubren de barro. Cuando el barro se seca se van sacando.

Pasado el segundo barrio de Tazarin se puede coger el camino que va a Dar Jarjor para visitar un bonito paraje donde se encuentra la fuente de la leche de las cabras.


El agua brota de una oquedad de la roca y se recoge en varios pilones adosados a ella.

La fuente no se seca en todo el año y es un importante abrevadero del ganado de la zona.

Después de ver la ciudad de lejos haremos un recorrido por sus calles en el próximo reportaje. TETUÁN  ES UNA DE LAS CIUDADES MÁS BONITAS DE MARRUECOS,  SU MEDINA Y EL ENSANCHE  SON PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD Y MERECE LA PENA VISITARLOS.

sábado, 17 de diciembre de 2011

EL JEBEL ÂKRA EN EL PARQUE NACIONAL DE TALASSEMTANE (4/12/2011)

El jebel Âkra (el calvo), con sus 2.159 m de altitud es el pico más elevado de la dorsal calcárea y el segundo de la cordillera del Rif después del Tidirhine, el cual supera los 2.400 m. Durante el invierno es frecuente divisar su cumbre pelada, destacando sobre el resto de las montañas por la blancura de la nieve que la recubre. Los neveros, formados por la acumulación de nieve durante las ventiscas, pueden conservarla sin fundir hasta el mes de junio.
La zona donde está enclavado da nombre al Parque Nacional de Talassemtane y guarda aún bosques de abetos (Abies maroccana ) muy bien conservados.


Jebel Âkra desde Bab Taza

Mapa topográfico 1/50.000 de Bab Taza con el recorrido realizado por la pista que sale de Bab Taza hasta la casa forestal de Talassemtane.
Un collado enlaza el jebel Tissouka, situado a la izquierda, con el jebel Âkra que asoma a la derecha,
ambos vistos desde Bab Taza.

La geología de esta montaña es semejante a la del resto de la dorsal calcárea, aunque tiene sus particularidades. En general encontramos estratos inclinados que contienen materiales desde el Triásico al Cretácico, en los que se observan: dolomías de grano fino, calizas dolomíticas tableadas, calizas grises, calizas microcristalinas con fósiles y margas.


Mapa geológico recortado del general del Rif.

Corte geológico subiendo la pista hacia Talassemtane.

En la cumbre del jebel Âkra se ve muy bien la inclinación de los estratos calizos.

También están muy desarrolladas las formaciones externas e internas típicas de las calizas. Aquí se observa un  lapiaz en surcos sobre los estratos de la cima, pero además puede verse áun más desarrollado en otros parajes a lo largo de la pista. Hay que destacar que en el Parque hay numerosas grutas y simas muy interesantes donde practicar la espeleología. Al fondo se ve el jebel  Tissouka.

En la cumbre se observan también algunas depresiones pequeñas o dolinas en las que se pueden formar lagos ocasionales cuando se acumula el agua de la lluvia y del deshielo. La disolución de la caliza es la responsable de la creación de estas estructuras, y en su fondo quedan los depósitos de arcilla (de color marrón en la foto) que constitutían las impurezas de estas rocas. Al fondo se observa el jebel Tissouka y el collado entre ambos por donde pasa una interesante ruta de senderismo para ir desde Chaouen hasta Akchour.


En algunas capas se encuentra una gran acumulación de conchas fosilizadas, espículas de erizos, crinoideos y restos de seres marinos.


El mar está muy cercano y los ríos que bajan desde las montañas tienen que salvar grandes desniveles en un corto recorrido, por lo que han excavado profundas gargantas de una gran belleza como las que encontramos en Akchour y en la región de Asifane. En la foto desde la cumbre del jebel Âkra hacia el mar se observa uno de estos valles donde se encuentra un menos conocido "puente de dios" que el más visitado del río Ferda.

El otro "puente de dios". Los manantiales que bajan de ambas laderas del valle hacia el río principal, situado en el fondo, han formado depósitos tobáceos que se han juntado y creado un auténtico puente sobre el río. La pasarela es esa gran planicie desde cuyos bordes se contempla el precipio que da al fondo del río y desde la cual descienden cascadas a ambos lados. En la foto se observa uno de los lados del puente y las figuras humanas dan idea de la altura del precipicio. Este lugar lo visitamos en julio de 2006 y nos pareció una maravilla.

Llegando a la cumbre del Âkra la vegetación desaparece y solo quedan los canchales calizos. Aunque el estrato arbóreo ha desaparecido, la vegetación que sobrevive es muy interesante.

La presencia de los bosques de abetos es más que suficiente para justificar una visita al Parque; cuando se está en medio de ellos desaparece la idea que se tiene de los paisajes de Marruecos y uno se siente desorientado, porque más bien parece que está en Suiza o en Canadá;  más aún si la visita se hace durante el invierno y se los encuentra nevados.

Abetal (Abies maroccana) bien conservado de Talassemtane.

La altura de algunos abetos es impresionante;  la pequeñez de la figura humana nos da idea de su tamaño.

Paisaje del parque con los enormes abetos y los pequeños arces y arbustos que los acompañan.

Detalle de la distribución de las acículas del abeto formando cilindros a lo largo de los tallos.

Diferenciarlo del Abies pinsapo es difícil, los estudios genéticos dirán si es otra especie o no.

Arce campestre (Acer campestre). Es un arbolillo de hoja caducifolia que tiene copa redondeada. Habita sobre todo en las zonas calizas donde hay un ambiente húmedo y aquí está siempre acompañando a los abetos. En estos bosques aparece también un arce que es un endemismo bético-rifeño, el Acer opalus subespecie granatense de hoja trilobulada un poco más grande que la del anterior, pero a veces difíciles de distinguir.

Suelo del bosque cubierto de hojas secas de arce. Durante el otoño las hojas se tiñen de una gran variedad de rojos que llena de policromía los abetales.

En las zonas más altas se inicia el bosque mixto de abetos y cedros (Cedrus atlantica) y en las cumbres estos últimos son mayoritarios. Su excelente madera ha provocado la tala masiva y a veces sólo quedan algunos viejos ejemplares.

Cedro con conos.

Las acículas de los cedros son más estrechas que las de los abetos y se unen en ramilletes, por lo que se distinguen con facilidad unos de otros, además el porte del cedro suele ser más extendido y el color verde es más claro que en el abeto.

El ascenso hasta la casa forestal de Talassemtane se puede hacer en 4x4 o a pie desde diferentes puntos y desde allí apenas hay una hora y media de subida a la cumbre del jebel Âkra.
La pista está en bastante buen estado para los todoterreno, va desde Bab Taza hasta Talambote pasando por Beni M' hamed y Taourat, donde hay casas rurales para dormir. Si no se tiene coche, tanto en Chaouen como en Bab Taza se pueden conseguir.
La subida a pie puede hacerse por numerosos sitios, bien utilizando la misma pista de los coches desde Bab Taza, o por senderos que parten de Chaouen, Akchour o desde Chefarat. Si se hace a pie hay que tener en cuenta que los recorridos citados son largos para ir y volver en el mismo día, aunque pueden hacerse.

Vista de Bab Taza desde la pista de subida.

Restos de algún campamento español en Bab Taza. Está en el inicio de la pista de subida junto a  un antiguo poblado del que se conservan algunas casas y la iglesia. 

Aunque la mayoría de las nuevas construcciones de Bab Taza son bloques de vivienda como las de cualquier barrio periférico de una ciudad, en las afueras y junto a la pista de ascenso se pueden observar viviendas que han mantenido la arquitectura tradicional. Son cuadrangulares, con un patio central, muros de barro con la base de piedra y tejados de chapa.

Aunque con algún bache, en la foto se puede apreciar que el estado de la pista es bueno.

Durante el ascenso a veces parece que se está más cerca del jebel Tissouka que aparece en la foto, que del jebel Âkra.

En estas praderas se ha construido un área recreativa con mesas. Cuando fue tomada esta foto en el 2006 estaba ocupada por tiendas de pastores que vigilaban las vacas y las ovejas del ataque de los chacales, junto a ellos montamos las nuestras para pasar la noche. Desde el fondo del valle donde se inicia el bosque hay una bajada espectacular a Majjou (o Maghu) ya que hay que salvar el fuerte desnivel de unos acantilados.

Casa forestal de Talassemtane en 2006. Siempre hemos compartido nuestro té con los guardas forestales, pero en esta última visita no los hemos encontrado.

El agua fresca de la fuente no solo se usaba para refrescar la sandía, también para calmar la sed y el sudor de los senderistas. Ahora no había agua.  Aunque debajo de la casa forestal hay otra fuente.

Durante todo el recorrido las vistas del bosque son bellas, pero cuando se asciende a la cumbre, su elevada altura y la ausencia de árboles permiten contemplar amplias panorámicas en todas las direcciones, sobre todo si el día es soleado y la atmósfera está limpia. En esta, hacia el este, se ve el Tisirene. 

El radiente sol no ha logrado derretir la nieve de este nevero de la vertiente norte. Al fondo de la foto está el mar Mediterráneo del que se divisa la costa entre Bou Ahmed y Jebha.

Valle que desemboca en Bou Ahmed.

El mismo valle cubierto de niebla en junio de 2006.

Hacia el noroeste se ve la dorsal calcárea; la montaña del fondo es la zona de Islan y el Kelti (Beni Hassan),  y entre ambos se sitúa la zona de Akchour y el valle del Lau.

En las estribaciones de la montaña, hacia del fondo del valle, se divisan algunos pueblecitos.

Desde la máxima altura, hacia el sureste, por encima del Tisirene, se ven las cumbres nevadas del Tidirhine y más al sur se difuminan las montañas totalmente blancas del Medio Atlas.
Tal vez en el pasado, la esbelta torreta de vigilancia contra incendios tuvo que erguir su figura compitiendo con los elevados cedros que la rodeaban para poder cumplir bien su misión.
Desgraciadamente hoy la rodean extensas zonas donde el bosque ha desaparecido, y si no se para su destrucción esta ruinosa silueta cada día tendrá menos árboles que vigilar.

Vacas junto a un cedro centenario. En estas zonas de montaña aún se conserva la tradición, como en el Hauz, de dejar al ganado comunal libre en el bosque sin nadie que lo cuide, cuando se necesita vender una vaca o utilizar su carne, una cuadrilla de hombres sube a buscarla armados de rifles, la matan de un tiro y la descuartizan allí donde la han encontrado.

En junio de 2006 encontramos a este grupo en plena tarea; al acabar cada uno cargó con una gran pieza de la res y se fueron montaña abajo hacia los coches que habían dejado en la pista.

Curisa bola que ha crecido entre las ramas de un abeto. Ahmed Idrissi se ha subido para servir de escala.

De vuelta de la cumbre, parte del grupo prepara la comida en el área recreativa de la casa forestal de Talassemtane.